Con los primeros rayos de sol, a todos nos viene a la mente de que ya está aquí el verano, las salidas a la playa, usar ropa más corta y más eventos sociales.

En muchos casos quedaron atrás los buenos propósitos que nos propusimos a comienzos de año de pérdida de peso o comenzar a realizar. Pero tengo una buena noticia, ¡¡¡nunca es tarde!!!

A continuación voy a compartir contigo unas pequeñas pautas tanto de nutrición como de actividad física que te ayudarán en tu propósito de llegar al verano sin esos kilos de más.

Siempre que comenzamos con unos buenos hábitos de alimentación o a realizar una actividad deportiva, debemos tener bien claro que los milagros no existen, la constancia, disciplina y buscar la ayuda de un profesional es la clave para conseguir los objetivos que nos proponemos.

La motivación es parte fundamental en el proceso, ya sea para sentirnos mejor con nosotros mismos, más saludables, conseguir una mejor figura o la meta que nos hayamos propuesto, debemos de definir claramente el objetivo a conseguir, especificando cuanto más podamos el mismo. Visualizarnos con el objetivo cumplido e imaginar los resultados, como nos sentiremos al haberlo conseguido o los beneficios que obtendremos nos ayudarán en el proceso a no pensar tanto en el esfuerzo que nos queda por realizar, tomarlo como una tarea obligada es lo peor que podemos hacer. Lo ideal es buscar una motivación intrínseca que nos haga ser disciplinados y constantes en los días que nos dé pereza o tengamos tentaciones por una comida fuera de nuestro objetivo, como bien sabrás siempre buscaremos una excusa para posponerlo o ese día pasarlo por alto.

No debemos pretender, de un día para otro, el comenzar con una dieta muy estricta o con entrenamientos muy exigentes, todo hay que realizarlo con una progresión adecuada y teniendo claro que lo más importante que tenemos es nuestra salud, nunca jugar con ella.

Con respecto a la nutrición, nunca creer en las dietas milagro, que se basan en reducir el aporte calórico diario al mínimo, poniendo en juego nuestra salud y siempre teniendo el tan conocido efecto rebote. Con estas dietas, lo único que conseguimos es ralentizar el metabolismo de nuestro cuerpo, haciéndonos sentir cansados, de mal humor, carentes de energías. Nuestro organismo es muy sabio y está programado para sobrevivir aun en épocas de escasez de nutrientes, sacando la energía que necesita para sobrevivir y realizar nuestras acciones diarias del musculo antes que de las grasas, perdiendo masa magra(musculo).

Obvio que perderemos peso, pero no perderemos el peso que realmente nos interesa, la grasa, perderemos más musculo. Al no poder mantener mucho este tipo de alimentación en el tiempo, al volver a comer y aportar un mayor aporte calórico diario, nuestro cuerpo tendrá el recuerdo de la época de escasez de nutrientes que le hemos dado, y para protegerse y prepararse por si hubiera otra temporada de escasez, almacenaría más grasas, estamos fisiológicamente programados para ello. ¿Quién no conoce a alguien que está siempre a dieta y no consigue bajar al peso deseado?

Nuestro objetivo es todo lo contrario, ganar más masa muscular, la cual nos ayudara a acelerar nuestro metabolismo, al tener mayor musculatura, el organismo necesita de más calorías diarias para su actividad y al entrar en déficit de calorías se ayudara de las grasas para contrarrestarlo.

Lo ideal es siempre que realizamos este tipo de procesos, acompañar unos buenos hábitos de alimentación con ejercicio, no despreciando nunca el entrenamiento de fuerza, el cual nos ayudara a conseguir más musculatura a la vez que lo acompañamos con entrenamiento cardiovascular. Hace años que ya se rompió el mito de que lo mejor para la pérdida de peso es el entrenamiento cardiovascular (correr, bicicleta, elíptica, etc.) El entrenamiento más efectivo es el que combina adecuadamente los dos tipos de entrenamiento, con el cual conseguiremos mayor masa muscular a la vez que vamos reduciendo nuestro porcentaje graso.

Si tenemos sobrepeso, o no estamos acostumbrados a realizar ninguna actividad deportiva, tenemos que tener mucho cuidado con las actividades de impacto, como el correr. A corto plazo, lo único que conseguiremos es lesionarnos al estar sobrecargando las articulaciones y tener que abandonar la actividad al poco de comenzarla. Tenemos que realizar un trabajo progresivo de fuerza, para ir fortaleciendo la musculatura, ligamentos, tendones y articulaciones combinándolo con un entrenamiento cardiovascular de poco o nulo impacto, como puede ser la bicicleta o elíptica, con el que a la vez también iremos preparando nuestro corazón, pulmones y sistema cardiovascular para actividades un poco más exigentes.

Nunca te recomendaría comenzar con una actividad deportiva si no tienes unas nociones básicas ni con una dieta, ya sea que has buscado información por internet o de un amigo sin formación específica al respecto. Siempre pide el asesoramiento de un profesional que este cualificado.

Si tienes cualquier consulta o deseas ampliar la información, no dudes en escribirme por medio de la página de contacto. Estaré encantado de ayudarte y asesorarte al respecto.

Felix Tijero del Pozo

Coach Universitario en Fitness y Nutrición.

Entrenador Personal en Lima.